La Biblia también relata los nueve dones espirituales, concedidos por Dios y su Hijo para todo aquel que cree en él. Estos nueve dones son d...

Los 9 dones espirituales: sepa más sobre los dones bíblicos

La Biblia también relata los nueve dones espirituales, concedidos por Dios y su Hijo para todo aquel que cree en él. Estos nueve dones son dados a través de la capacidad y destino de cada uno, o sea, algunas personas pueden ser dotadas de un solo, mientras que otras pueden tener cinco, siete, o incluso los nueve dones, lo que es extremadamente raro.


> > de sabiduría; a otro, una palabra de ciencia, por ese mismo Espíritu; a otro, la fe, por el mismo Espíritu; a otro, la gracia de curar las enfermedades, en el mismo Espíritu; a otro, el don de milagros; a otro, a la profecía; a otro, el discernimiento de los espíritus; a otro, la variedad de lenguas; a otro, por fin, la interpretación de las lenguas.(1 Corintios 12: 8-10)





  • La sabiduría



    El don de la sabiduría se da a todos aquellos que el Señor considera aptos para la enseñanza. Muchas veces nos encontramos con personas extremadamente inteligentes, con mucho conocimiento bíblico y espiritual. En el caso de que se trate de una persona que no sea de su familia, la persona que se encuentre en el país, sabiduría, el don de la palabra de la ciencia hace referencia a los conocimientos ocultos y espirituales que sobrepasan la Biblia. Las personas dotadas de este don son diferentes de las otras que poseen el de la sabiduría, pues no son didácticas para la enseñanza, sino para la demostración de los poderes que Dios concede y no siempre se muestran tan claros. La fe es uno de los dones más poderosos, aunque sea invisible. La fe es uno de los dones más poderosos, aunque sea invisible. El acto de tener fe es invisible, pero las maravillas realizadas a través de esta creencia son visibles e indescriptibles. Este, además del amor, es el don principal para alcanzar la salvación cristiana, ya que "todo aquel en que en él cree, no perecerá, pero tendrá la vida eterna".







    El don de la curación es raro, pues se muestra como el más necesitado en nuestra actualidad. Muchas enfermedades se extienden, muchos virus, el cáncer, etc. Pero, las personas dotadas de este don, logran expulsar cualquier mal mediante el poder recibido por Nuestro Señor Jesucristo. Las personas que lo poseen son aptas para actuar de manera sobrenatural e indescriptible. Muchas veces es incluso imposible creer en la acción de tal persona. Como ejemplo de ello, tenemos el ejemplo de los tres jóvenes que, incluso en un horno ardiente, no perdieron sus vidas, pues tenían el don del milagro. La profecía

    El don de la profecía se ve hoy en día a través de videntes que prevean el futuro, como hechos globales y acontecimientos de cuño personal. Estas personas pueden comenzar a manifestar estos dones a través de visiones o sueños, como José de Egipto, que soñó con su poder de gobernanza todavía pobre, en medio del desierto. dialogan con los espíritus o los seres divinos, como los ángeles. Estas personas son experimentadas en discernir si los espíritus vienen con buenas o malas intenciones. Este don, entonces, es esencial para que no creemos contacto con entidades malignas o indeseadas. configuran el octavo don espiritual de las Escrituras. Las personas que tienen este don están dotadas de la comunicación sin obstáculos con seres divinos y espirituales. es primordialmente en conjunto con la variedad de lenguas, sin embargo, es extremadamente raro que encontremos a alguien que posee a ambos. A la vista de eso, cuando tenemos una persona para cada don, la primera se comunica con los seres divinos y la segunda traduce sus palabras a aquellos que lo necesitan. Es, literalmente, un trabajo glorioso y divinal.