El pecado de la vanidad también es conocido con otros nombres, como el pecado del orgullo o el pecado de la soberbia. El pecado de la vanida...

El pecado de la vanidad: narcisismo en alta y cómo mantenerse alejado

El pecado de la vanidad también es conocido con otros nombres, como el pecado del orgullo o el pecado de la soberbia. El pecado de la vanidad: narcisismo en alza y cómo mantenerse alejado


El pecado de la vanidad también es conocido con otros nombres, como el pecado del orgullo o el pecado de la soberbia. Este pecado está asociado principalmente al orgullo excesivo, a la arrogancia y al hecho de que está tan ligada a la voluntad de atraer y llamar la atención de otras personas para sí, creando una imagen de sí misma para ser admirada y deseada.



La vanidad también termina trayendo consigo a otros de los 7 pecados capitales. Eso porque no sólo la persona vanidosa vive para su imagen y cómo las otras personas la ven, como también puede tener la codicia consigo, por ejemplo. Con el deseo de obtener algo con bastante valor que pueda acabar generando el pecado de la envidia en otras personas, trayendo problemas para ella y para otras personas juntos.



Narcisismo y la vanidad


La vanidad está totalmente asociada a la imagen de la persona narcisista. Según la mitología griega, existía un héroe llamado Narciso. Él fue conocido principalmente por toda su belleza y el orgullo de sí mismo. Narciso es ligado a la imagen de la vanidad por estar constantemente frente a superficies que reflejen su belleza.



No sólo eso, pero Narciso también era fuertemente deseado por todos, hombres y mujeres, que al verlo caían en la tentación y se apasionaban perdidamente por él. Él también era una persona arrogante, despreciando a aquellos que lo amaban y lo deseaban, incluso ninfas. Él fue condenado, según la mitología, a quedar atrapado mirando a su propia imagen reflejada en el agua de un río.



¡Conozca aquí los 7 pecados capitales!



Ostentación vacía



Se asocia bastante la visión de una persona narcisista al pecado de la vanidad. Una forma de asociar la vanidad es con la ostentación. En tiempo de redes sociales donde hay una búsqueda de mostrarse mejor para el otro todo el tiempo, donde colocamos las mejores versiones de nosotros mismos para las otras personas la ostentación ha ganado cuerpo y es cada vez más normal, principalmente entre jóvenes.

Es importante, por tanto, que nos mantenemos siempre cerca de Dios, en constante conexión y con la oración siempre como nuestro refugio. Esto es crucial, de esta forma, nos mantenemos alejados de la tentación, colocando a Dios en primer lugar como es el correcto.