En el caso de que vivimos cambios drásticos en nuestra personalidad, modo de actuar o pensar, pasamos a considerar las cosas malas que nos s...

Entendiendo y experimentando daños y mejoras a través del karma

En el caso de que vivimos cambios drásticos en nuestra personalidad, modo de actuar o pensar, pasamos a considerar las cosas malas que nos suceden como una especie de karma por haber herido, engañado alguien, sido egoístas o incluso por haber pensado mal sin ningún fundamento. Es decir, nos vemos vivenciando una especie de retorno de todas las acciones negativas que una vez practicamos.



Sin embargo, hay que tener en cuenta que no son sólo las actitudes negativas que retornan en esa balanza; todas nuestras acciones positivas, altruistas, caritasas y benevolentes también regresan en un karma positivo para nuestras vidas. La asociación del karma como algo negativo viene de una tendencia natural del ser humano, que es la de recordar más de los acontecimientos negativos, pues ser herido o herir al prójimo normalmente marca mucho más en nuestros recuerdos que momentos placenteros y de alegría. La mejor manera de comprender el concepto de lo que se llama karma es entender que todo lo que nos rodea tiene una energía propia, así que como nosotros mismos. Esto quiere decir que cada vez que interactuamos con el universo que nos rodea, esas acciones producen una energía particular y que puede ser buena o mala. La palabra karma tiene su traducción literal justamente bajo ese concepto de "hacer y recoger todo el campo de acciones físicas, verbales y mentales".Esta particularidad de las energías generadas en cada acción que tomamos acaba por crear situaciones donde no somos capaces de reconocer los daños reales que causamos cuando actuamos de manera injusta con alguien. La forma en que cada uno recibirá estas energías es diferente y, por eso, el ser humano tiende a reaccionar de manera mucho menos indiferente cuando pasa por la misma situación. A experimentar el otro lado de la moneda creamos una mayor empatía por el sentimiento ajeno.



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Causa y efecto



En ese momento, se puede comprender mejor lo que el karma y la ley de causa y efecto significan. Se trata básicamente de equilibrio y comprensión, de modo que recibir el retorno de sus acciones experimentando directamente sus causas es ciertamente una manera muy eficaz de comprender la magnitud de sus actos.



Pero, como citado, ese concepto se aplica también al retorno positivo de energías, o el karma positivo, como también es conocido. Aunque estas no nos marquen de la misma forma que experiencias más amargas, las actitudes que resulten en el bien deben producir energías ricas en cargas positivas, y que nos rodean de un magnetismo propicio a acontecimientos felices.



retorno positivo o negativo, siempre de acuerdo con un aura magnética que nosotros mismos somos responsables de crear, demuestra el dominio personal sobre lo que sucede en nuestras vidas y que debemos planificar el futuro asumiendo responsabilidades sin depositar todo el peso de los actos y decisiones en el destino